Algo casi perfecto
Por Santiago de Bernardo
Hollywood busca inspiración
La abultada recaudación de "X-Men" (2.000, Bryan Singer) ha demostrado que los superhéroes de cómic pueden dar dinero (y mucho) en taquilla. Atrás quedan los tiempos en que Hollywood confiaba en historias propias y despreciaba adaptaciones como las de "Flash Gordon" o "Buck Rogers", claro que las sagas de "Superman" y "Batman" eran todo menos un fracaso.
Ahora la fuente de inspiración para Hollywood son los videojuegos y los cómics, aunque eso no es ninguna novedad en épocas recientes: Del territorio Marvel hemos podido ver "Vengador" (The Punisher, 1.989, Marl Goldblatt) con Dolph Lungren, "Blade" (1.998, Stephen Norrington) un vehículo para el lucimiento de Wesley Snipes, el despropósito de "El Capitán América" (Captain America, 1.989, Albert Pyun) o "Generation X" (1.996, Jack Sholder) la generación mutante más joven, "Barb Wire" (1.996, David Hogan) con la explosiva Pamela Anderson, "La Máscara" (The Mask, 1.994, Chuck Russell) o "Timecop" (1.994, Peter Hyams) de Dark Horse, así como los telefilmes de "Spider-Man" que ahora tendrán una película de verdad con Sam Raimi de director, los mismo que "Dan Defensor" (Daredevil), "Iron Fist"... y muchos otros héroes Marvel, DC Comics o Dark Horse. Todo un tesoro para la escasa imaginación que impera en la meca del cine.
Superhéroes nada convencionales
Aunque mucha gente no lo sepa y ahora nos quieran convencer de que "la primera versión de este cómic es la que vamos a hacer...", en los últimos años héroes del cómic americano como Nick Furia, o Los Cuatro Fantástico han tenido su versión con imagen real, más o menos acertada.
Nick Fury: Agent of S.H.I.E.L.D. (1.998, Rod Hardy): El que fuera sargento del ejército norteamericano, y luego coronel de la agencia S.H.I.E.L.D., Nick Furia, tuvo una extravagante adaptación con ¡David Hasselhoff! como nuestro tuerto héroe en un telefilme de alto presupuesto (más de mil millones de pesetas) que narra cómo la amenaza de la organización Hydra hace que Furia y sus aguerridos muchachos consigan evitar que nuestro planeta sea destruido.
The Fantastic Four (1.994, Oley Sassone): Los Cuatro Fantásticos de Stan Lee fueron llevados al cine (al vídeo y la televisión por cable más bien) con muy poco dinero (poco más de dos millones de dólares) por Roger Corman. A pesar de la precariedad de medios era todo un placer ver Reed Richards, Sue Storm, Johnny Storm y Ben Grimm (de goma) en acción en lo que era la presentación del grupo que muy pronto se debía de enfrentar al Dr. Doom, antes de que Chris Columbus haga "su" versión.
El Increíble Hulk (The Incredible Hulk): Una alegría para las tardes de finales de los años 70, esta serie de televisión sobre un científico que por los rayos gamma se convertía en un inmenso monstruo verde fue todo un éxito en su momento. Bill Bixby y Lou Ferrigno (destrozando camisas y pantalones por doquier) conseguían que este héroe amargado, que ni por asomo se parecía a La Masa de los tebeos, nos hiciera desear ser un poco más verdes. La película en preparación (sin contar la fallida experiencia de "Hulka" con Brigitte Nielsen) seguro que no nos hace reir tanto.
Wonder Woman (1.976-1.979): Una serie dedicada a una superchica de la DC Comics como ésta merecía lo mejor, y lo tuvo. La bella Lynda Carter (esos ojos azules de esta Miss Mundo eran lo mejor que había en la TV) como la audaz amazona, La Mujer Maravilla, pesadilla del crimen, y una juvenil Debra Winger que se dejaba ver en los episodios de cuando en cuando. El vestido de la Carter, impagable, con todo el colorido que le carazteriza en los cómics. Una cosa, nuestra superheroína apenas se despeinaba en las reyertas ¿sabe alguien porqué?
La Cosa del Pantano (Swamp Thing, 1.982, Wes Craven): Craven se lució haciendo esta penosa versión del comic de Bernie Wrighston sobre un científico que se convierte en monstruo. La Cosa del Pantano estaba más acartonada que nunca y la fotografía de Robin Goodwin tampoco ayudaba a ver las cosas claras. Con decir que la secuela "Return of the Swamp Thing" (1.989, Jim Wynorski) era mejor que el original (claro que salía Heather "Melrose Place" Lockear), lo mismo que la posterior serie televisiva (muy para todos los públicos).
Vampirella (1.996, Jim Wynorski): El sueño de juventud de millares de jóvenes españoles que encontraban en esta mujer perfecta del planeta Drakulón un pequeño refugio para la represión sexual que sufrían bajo la dictadura franquista, tiene una película (producida por Roger Corman), pequeña, pero estimulante. Las ilustraciones originales de Pepe González francamente son imposibles de imitar, pero Talisa Soto ("Mortal Kombat") vestida con ese mínimo vestido rojo modelo mira-pero-no-toques, convence como Vampirella, y más si se deja acompañar de Roger "The Who" Daltrey. Si nos quiere morder, como vampira que es, se lo permitimos.